martes, 31 de julio de 2012

El Suplicio De Los Inocentes



Macabro crimen de periodistas en Piura. Indicios y sospechas contradicen el móvil del robo.
El lunes 6, una voz conocida en el Bajo Piura fue acallada. Isabel Chumpitaz denunciaba diariamente en el programa "La voz del pueblo" de Radio Satélite, las injusticias en la zona. Una casa pequeña, equipos precarios y una férrea voluntad eran sus únicas armas para decir su verdad. También fueron ametrallados su esposo y sus hermanos. ¿Simples asesinatos por delincuentes desesperados? O, ¿siniestro plan para acallar a una familia que fiscaliza a las autoridades regionales? La historia de los Chumpitaz está vinculada a la defensa de los derechos campesinos. En todo caso, es difícil aceptar la simple versión policial.

Escribe KRISTIN HELBERG

Walter e Isabel junto a su madre sonriéndole a la vida. Nada presagiaba el execrable asesinato de la periodista. Derecha: Centenares de campesinos sobrecogídos llevan los restos de Isabel Chumpitaz a su última morada."Tu eres la periodista, ahora te vamos a matar", le gritaron a Isabel antes de asesinarla. La noche del lunes 6 de abril la familia Chumpitaz Panta vivió el momento más espantoso de su vida. Isabel Chumpitaz, reconocida periodista radial, y su esposo, José Amaya Jacinto fueron muertos con crueldad y vesania. Dos hermanos de Isabel, Walter y Carlos, y el guardián Enrique Flores Morales, heridos. Además, robo de televisores, equipos de sonido, una cámara fotográfica, una radiograbadora, joyas de oro y más de cinco mil soles en efectivo. Fueron 45 minutos de terror en la solitaria chacra Moregarzón en el distrito de La Unión en Piura, terror que aún marca los rostros de los familiares de Isabel y que aún ensangrenta las paredes del lugar del crimen.
Mientras la familia de la periodista muerta cree que se trató de un crimen con móviles políticos, la Policía cerró el caso argumentando asesinato por robo.
LA VERSION POLICIAL
El pasado domingo 12, la Dinincri presentó a siete delincuentes. Todos fueron identificados por la familia Chumpitaz Panta. En los interrogatorios, los jóvenes nombraron a siete cómplices. No se sabe cuántos eran exactamente los atacantes porque vinieron en grupos de tres o cuatro.
"Son delincuentes comunes de la zona, conocidos por su intervención en robos, asaltos y hasta homicidios", dijo el coronel Alfonso Chávarry, quien está a cargo del caso."No hay otro móvil."
La versión del robo parece poco convincente cuando se analizan los detalles de los crímenes. La hora de los asesinatos no corresponde a la práctica de robos en la zona, que generalmente ocurren luego de medianoche cuando no hay luz en las casas.
Los asesinos ingresaron a la casa de Isabel a las 20.40. Había luz en las habitaciones porque el generador estaba encendido. Jorge Chumpitaz Panta, hermano de Isabel, dice que esperaron a que la familia estuviera reunida. "Necesitaron luz para reconocer a sus víctimas", agrega. Rosa Panta, madre de la infortunada periodista, estaba en el cuarto contiguo al de Isabel, cuando vinieron tres delincuentes. Relata que no preguntaron por dinero sino por Isabel y Walter, hermano mayor de la periodista, que también trabaja en Radio Satélite. La señora Panta les ofreció todo lo que tenía: joyas, dinero, televisores, la camioneta, la combi, hasta las vacas y los demás animales. Pero los asesinos seguían buscando a Walter. Los bienes de Isabel ni los tocaron. ¿Se puede hablar, entonces, de crímenes por robo?
¿De cuándo acá los delincuentes comunes desprecian el botín de la casa que asaltan?
¿MOVIL POLITICO?
La familia de Isabel está firmemente convencida que el móvil de los asesinatos es político. Los hermanos creen que se trata de una venganza política impulsada por sectores regionales o nacionales. Jorge, uno de los hermanos y director de rentas de la municipalidad de Piura, dice lo siguiente: "Nuestra familia es opositora al régimen. Defendemos los derechos de los campesinos y criticamos la política agraria del gobierno."
Isabel Chumpitaz era la más influyente de la familia por su popularidad como periodista. Nunca tuvo pelos en la lengua para decir la verdad. Y durante los últimos meses del fenómeno de El Niño, la verdad no debe haber gustado a las autoridades regionales porque a través de su programa "La voz del pueblo", en la Radio Satélite de La Unión, denunciaba que toda la zona del Bajo Piura no fue considerada en los planes de emergencia.
"Acá no se hizo nada", señala Walter, que colaboró en el programa de su hermana como comentarista. "Había el ofrecimiento de hacer dos drenes pluviales, el dren Chapasantos y el dren Bernasilva. Nosotros seguíamos reclamando: `Hagan estos drenes, envíenos arena', pero nunca nos hicieron caso y ahora La Unión es un desastre con pueblos desaparecidos y cientos de niños enfermos."
Los asesinos y sus armas. Abajo: Carnet de Isabel.
Las denuncias de Isabel enfilaban contra los encargados de la defensa de la margen derecha del río Piura, que son las autoridades del proyecto especial Chira-Piura, además de las juntas de usuarios y las comisiones de regantes. Asimismo, molestaban bastante a los funcionarios del Ministerio de Agricultura.
Pero Isabel era solamente la punta de lanza periodística de la familia. Su madre Rosa es una reconocida luchadora campesina que habla en las asambleas agrícolas e impulsa el reclamo y la protesta de los campesinos. Durante las últimas semanas Isabel ayudó organizar una reunión de los agricultores de toda la región para el día 15 de abril, donde se iba a decidir si se realiza una marcha o un paro del agro. Al cierre de esta edición todavía no se conocían los resultados.
De otro lado, para José Aguilar, alcalde de Piura, la ejecución del crimen le hace pensar en el modus operandi de los grupos paramilitares y el SIN. "Tenemos antecedentes de cómo actúan los paramilitares contra personas que muestran su oposición al gobierno", señala Aguilar. "A mí, en este caso, la intención del robo no me convence."
El alcalde piurano ha pedido que se nombre una comisión investigadora del Congreso, que intervenga el Defensor del Pueblo y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el caso de Isabel.
LOS CABECILLAS DEL BRUTAL ASESINATO
Jorge y el abogado de su familia estuvieron presentes en las manifestaciones de los siete delincuentes capturados. "Todos los facinerosos señalan que hay cabecillas que los reclutaron y que dirigieron los asesinatos", dice Jorge, el hermano de Isabel. Por su lado, Walter informa que cada grupo en el asalto tenía un cabecilla que demostraba seguridad y firmeza. Los otros delincuentes temblaban y parecían muy nerviosos. Además, dice que fueron amenazados durante el crimen. Su esposa y su madre escucharon frases como "Lo haces o te mato" o "Amárralo bien o te vuelo los sesos".
Los cabecillas todavía no han sido capturados. La Policía considera como uno de los jefes del asalto a José Mercedes Albines Sandoval, alias "Guerra", integrante de la banda de "Los Albines", conocida por homicidios anteriores. Otro que es considerado cabecilla es Irenio Marchena Córdova, alias "Patita de Cuy", que fugó del penal de máxima seguridad de Río Seco en diciembre de 1997.
Tomando en cuenta que el asalto del lunes 6 fue planificado desde hace tres meses -según las declaraciones de uno de los delincuentes- la familia Chumpitaz Panta sospecha que alguien le ayudó a fugar para que prepare el asesinato de Isabel.
Muchas sospechas, pocas pruebas. La familia, no obstante, continúa sus pesquisas particulares. La Policía, por lo tanto, lo menos que puede hacer es continuar con las investigaciones y develar las sombras y misterios que envuelven este caso.

http://www.caretas.com.pe/1998/1512/inocentes/inocentes.htm

libertad de prensa


LIBERTAD DE PRENSA EN EL PERÚ
PERIODISTA  QUE  LA  USA,
le  cae... y  le  cae  con todo

En el Perú existe plena libertad de prensa, en el Perú existe plena libertad de prensa, plena libertad de prensa en el Perú. ¿Cuántas veces se lo hemos escuchado decir al Presidente Fujimori? Innumerables. En Lima, Huancayo, Ica, Arequipa... desde Malaisia, Japón, Singapur, Canadá, otra vez Malaisia, Japón, etcétera, etcétera. Y también a sus ministros, congresistas, allegados, amigos-periodistas. Lo repiten como diciendo: se nos podrá acusar de todo, pero en libertad de prensa somos impecables; y también como si la vigencia o no de la libertad de expresión dependiera de una declaración oficial: positivo, existe; negativo, no existe. Pero, lamentablemente, las cosas no son así.

En el Perú existe libertad de prensa porque acá todos pueden decir lo que quieran: esa es la segunda parte de la versión oficial. Prenda la televisión y hasta hace muy poco uno se encontraba con ¡Hildebrandt! Abra los periódicos y ahí están El Comercio y La República, publicaciones en campaña contra el Gobierno. Revistas: ¿puede haber algo más de oposición que Caretas? Radio: los representantes de la oposición están mañana, tarde y noche en Radioprogramas, CPN y en todas partes. ¿Quién podría creer entonces que acá se pregunta el oficialismo no hay libertad de prensa?
Cierto que en el Perú se puede decir lo que se quiere; todavía no se ha aprobado una ley que lo prohíba o que sólo permita las "interpretaciones auténticas"; sin embargo, inmediatamente habría que agregar: pero quien dice lo que quiere y resulta que es contra el Gobierno, sufrirá una o varias opciones del siguiente peligroso menú: despojo de nacionalidad/despojo de propiedades (incluido canal de TV)/interceptación telefónica/amenazas "anónimas"/accidentes o robos extraños/agresiones físicas por desconocidos/persecución judicial/acusaciones tributarias/inclusión en planes antiperiodistas/campañas difamatorias en prensa amarilla/discriminación en información y facilidades oficiales/discriminación en publicidad estatal/problemas de distribución/víctima de campaña de desprestigio por Internet.
Y no se trata de posibilidades hipotéticas o que pueden ocurrir sólo a la muerte de un obispo, sino todo lo contrario. Todas son de la vida real del Perú de hoy, y la mayoría han pasado a ocurrir frecuentemente y hasta se podría decir que se han vuelto casi inminentes e inexorables en el ejercicio libre del periodismo.
¿Pruebas? Una primera, y a la vista y paciencia de todo el mundo: la gran cantidad de casos conocidos de periodistas-víctimas. Quien revise las cronologías de hechos de las entidades que monitorean especializadamente el tema libertad de prensa, se sorprenderá de que, siendo estas entidades tan distintas (Comité de Libertad de Prensa de la SIP; Oficina de Derechos Humanos del Periodista, OFIP; la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, ANP; el Consejo Nacional de la Prensa; el Instituto Prensa y Sociedad, IPYS; la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos; Human Rights Watch; Instituto de Prensa y Sociedad; la Defensoría del Pueblo, etcétera), todas coinciden en registrar casos y hechos sumamente graves y alarmantes, y cada vez más frecuentes:
- Amedrentamiento y hostigamiento: Amenazas contra periodistas de la unidad de investigación del anterior Canal 2. José Arrieta, perseguido por denunciar torturas contra Leonor La Rosa y Mariella Barreto. Periodistas de El Comercio amenazados por investigación sobre planes contra Ivcher. Ángel Páez y Edmundo Cruz amenazados por investigaciones sobre corrupción y violaciones de derechos humanos. Amenaza contra conductor de programa político radial Hora Clave. Periodista de Tarapoto amenazado después de revelar información en relación con Tomas González Reátegui. General del Ejército denuncia ante el Congreso intento de extorsión de periodistas de El Comercio. Amenazas contra periodistas de Huanta por denuncias contra municipalidad. Constantes amenazas contra Hildebrandt, Mohme, Fernando Rospigliosi, Cecilia Valenzuela, Luis Iberico; y la lista podría continuar.
- Agresiones físicas: Esta modalidad es impresionantemente constante, sobre todo fuera de Lima. Ángel Durán, periodista de Huaraz, fue secuestrado y golpeado luego de denunciar a autoridades regionales. Agresión contra periodista de Quillabamba Bertha Chacón. Agresión contra director de radio emisora Sport de Nazca, Daniel Mantilla Bendezú. Encapuchados golpean a Leoncio Seveleón, periodista de radio Grecia de Nazca, que venía denunciando a la Policía y autoridades locales. Coronel de la Fuerza Armada de Pucallpa dispuso el decomiso y destrucción de video periodístico sobre accidente aéreo. Periodistas de La República detenidos en Piura por efectivos militares a raíz de investigación sobre intervención oficialista en campaña municipal. Periodista de Huacho Elena Castro fue golpeada por comandante de la Policía Nacional. Periodista de Puerto Maldonado Jenny Mestanza golpeada a raíz de campaña contra la Municipalidad. Periodistas de Huaraz son agredidos por críticas a candidatos municipales de Vamos Vecino. Director de matutino de Tingo María José Luis Bardales es secuestrado y golpeado por denunciar irregularidades en elecciones municipales.
- Periodistas detenidos: Todavía quedan varios periodistas que están presos, acusados por error de terrorismo.
- Campañas de desprestigio en prensa amarilla: En El Chino y El Tío contra Mohme, Ángel Páez, Edmundo Cruz, Hildebrandt, Fernando Rospigliosi, entre otros.
- Persecución judicial o administrativa: El periodista Arrieta pasó de testigo a procesado. Esto motivó que solicitara asilo político en los Estados Unidos, luego de lo cual logró la aceptación del Departamento de Estado norteamericano. Periodista de Huaraz Carlos Miranda Arroyo fue denunciado por ejercicio ilegal de la profesión. Periodista de Utaubamba (Bagua Grande) Pedro Julca Castillo fue acusado de robo luego de denunciar irregularidades de autoridades locales. Periodistas Humberto Espinoza Maguiña y Pedro Maguiña Calderón, que descubrieron fosas clandestinas en Huaraz, fueron denunciados por fiscal por supuesta obstrucción en la administración de justicia. Periodista que fue obligado bajo amenaza a pasar un video sobre subversión, acusado de terrorismo.
Investigación judicial contra periodista Hildebrandt, a partir de denuncia de Sanguinetti. Juzgado penal de Huánuco condenó a periodista por difamación, a raíz de su denuncia por apropiación ilícita contra un ex miembro de la policía. Absolución en primera instancia de responsables de atentado contra la filial de Global en Puno.
A este nivel, habría que agregar el que nunca prospere ningún tipo de investigación policial o judicial respecto de las amenazas y atentados que constantemente sufren los periodistas. Un ejemplo dramático de esto es el asesinato, en Piura, de la periodista Isabel Chumpitaz Panta y el de su esposo (José Amaya Jacinto): sin mayores investigaciones, las autoridades supusieron que el móvil había sido un robo común, cuando la familia sostiene que el crimen estaría vinculado a las denuncias que la periodista venía realizando.
- Campañas de desprestigio en Internet (APRODEV) contra Hildebrandt, Rospigliosi, Ángel Páez y Cecilia Valenzuela.
En todos estos registros de atentados contra la libertad de prensa en el Perú, un capítulo aparte está dedicado, como es lógico, a la cadena de arbitrariedades contra Baruch Ivcher: primero se le quitó la nacionalidad peruana, adquirida trece años atrás; luego fue despojado de su canal de televisión; después se inició una arremetida tributaria contra su empresa de colchones (Paraíso), que ha originado la detención de la jefa de importaciones de la empresa, Rosario Lam y una orden de captura contra él mismo, su esposa y una de sus hijas. Es obvio que existe una persecución implacable contra él, aun después de que se ha logrado sacarlo del país. La sensación es: si esto puede hacer el régimen contra un ex íntimo e incondicional amigo caído en desgracia por alguna razón que hasta ahora nadie conoce bien; persona, además, poderosísima, tanto en el país como en el exterior, ¿qué podemos esperar –temer– el resto de los mortales?
El Instituto de Prensa y Sociedad tuvo la feliz iniciativa de inaugurar una línea telefónica dedicada exclusivamente a recibir las denuncias de los periodistas que fueran víctimas de actos contra el ejercicio de su profesión. Resultan muy reveladores los casos que inmediatamente recibieron: periodista de Ica que venía denunciando la microcomercialización de drogas es amenazado de muerte; alcalde reelegido de Camaná –Arequipa– amenaza a periodista y destroza instalaciones de radio; intentan cerrar programa radial a periodista en Chiclayo y lo denuncian ante Tribunal Constitucional. Graves amenazas contra periodistas de Andahuaylas. Cierran programas periodísticos en tres radios de Huanta. Periodistas de diversos medios denuncian acoso y agresiones perpetrados por autoridades en Región Ucayali. En un par de semanas, siete casos gravísimos.
Otro indicador del deterioro de las condiciones para el ejercicio del periodismo de investigación son los informes que han comenzado a aparecer alertando sobre la situación. Durante 1998 han expresado formalmente su preocupación por el estado de la libertad de prensa en el Perú: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (durante su visita, los comisionados vinieron acompañados del recientemente elegido relator para la libertad de expresión Santiago Cantón); el PEN American Center; la SIP; el Instituto de Prensa y Sociedad; Reporteros sin Fronteras; Comité de Protección de Periodistas; Freedom Forum; periodistas de Buenos Aires y el diario argentino El Clarín; el New York Times; el Miami Herald; el Consejo de la Prensa Peruana; Washington Office on Latin American (WOLA); Human Rights Watch; la Defensoría del Pueblo; la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos; etcétera, etcétera.
Un último punto a considerar: la autocensura. Si se experimenta en carne propia que las críticas al régimen generan represalias –y la benevolencia, favores–, es evidente que muchos optan por el parche antes de que reviente el chupo, por la autoeliminación o automodulación del tono. Esto es evidente, por ejemplo, en algunos programas de la televisión en los que hay una incondicionalidad frente al poder político o un silencio sospechoso en relación con todo tema que pueda resultar conflictivo.
Parte de la modernidad es reconocer garantías y mecanismos de protección especiales para el ejercicio de la libertad de prensa, pues se considera que ésta es una pieza clave e insustituible para el funcionamiento real de las instituciones democráticas. Si esto es así en cualquier país y circunstancia, con mucha mayor razón lo es en un país como el Perú y en su situación actual. (E.J.B.)

http://www.idl.org.pe/idlrev/revistas/114/pag14.htm